Dos hermanos, un proyecto en común

Historia Clos d'Alè

Albert, enólogo y propietario de la bodega Vall Llach en Porrera (El Priorat), y Ernest, su hermano gemelo, farmacéutico y propietario de la Farmacia Costa Miralbell en Barcelona, deciden unir esfuerzos e ilusiones en la creación de la marca Clos d'Alè de viticosmética de El Priorat..

El objetivo es aprovechar los residuos que se generan durante la elaboración de los vinos para producir cosmética antioxidante a partir de los polifenoles del vino.

El padre de ambos, Enric Costa, fundó en 1996 junto con Lluís Llach el Celler Vall Llach en Porrera (El Priorat).

“Lo comentábamos con mi padre y Lluís Llach, y a mi padre le hacía ilusión porque era un proyecto compartido entre los dos hermanos”, explica Ernest recordando el inicio de la aventura. “Pero siempre han pasado por delante las inversiones en El Celler y nos buscamos la vida como jóvenes emprendedores con un programa de ACCIÓ”, continúa Ernest. Esta plataforma de la Generalitat, que se ha convertido en un órgano consultor clave que ha velado por el proyecto, les asignó un asesor experto (en nutrición) para poderlo desarrollar. En paralelo, Ernest amplió su formación en el mundo de los productos naturales y las plantas aromáticas.

El por qué del nombre

“Alè” (Aliento) es una de las canciones de Lluís Llach que más apasionaba a Enric Costa. “Después de su muerte repentina, este nombre no sólo da sentido a un producto, sino que también lo homenajea a él”, concluyen los dos hermanos.[1]

Clos d’Alè, la ilusión y la pasión en un proyecto que une vino y cosmética.

Albert, enólogo y propietario de la bodega Vall Llach en Porrera (El Priorat), y Ernest, su hermano gemelo, farmacéutico y propietario de la Farmacia Costa Miralbell en Barcelona, deciden unir esfuerzos e ilusiones en la creación de la marca Clos d'Alè de viticosmética de El Priorat.

[1] Fragmento de una entrevista de Ruth Troyano a los hermanos Costa